Conociendo algo más de Rizartrosis y su tratamiento conservador

La enfermedad articular degenerativa es consecuencia del proceso normal de envejecimiento, en el cual el uso y el abuso de la articulación a lo largo de la vida se ve reflejado en un deterioro del cartílago articular, disminución del liquido sinovial aumentando el trauma óseo por el roce articular, llevando a la deformidad y pérdida de las relaciones articulares. Además del trabajo articular también hay factores genéticos y ocupacionales que predisponen a la aparición de dicha enfermedad.

Cuando se afecta la articulación trapecio-metacarpiana ubicada en la base del pulgar se conoce con el nombre de RIZARTROSIS, ésta  afección frecuente  involucra generalmente a mujeres post-menopáusicas, provocando dolores severos en la base del pulgar que las obliga a restringir sus actividades de la vida diaria.

La articulación Trapecio-Metacarpiana tiene una  configuración biomecánica que permite un amplio rango de movimiento en 3 planos, dato que justifica su generosa movilidad y en consecuencia la funcionalidad de la mano, razón por la cual la articulación es más propensa a su degeneración o desgaste.
Para una correcta función de la mano el pulgar debe combinar fuerza, estabilidad y movilidad sin dolor. El pulgar contribuye con un 70% a la funcionalidad de la mano. Las fuerzas transmitidas sobre la articulación TMC son unas 10-15 veces mayores cuando se realiza la pinza entre el pulgar y el índice.

En estadíos avanzados de Rizartrosis aparecerá inestabilidad y subluxación de la articulación TMC. Los pacientes describen incapacidad para abducir el pulgar, debilidad al apretar, coger o sujetar un objeto (pinza lateral) y un deterioro de la función de la mano. Como resultado de los cambios degenerativos articulares el pulgar no puede participar en coger objetos grandes llegando incluso a colapsarse desde el punto de vista biomecánico, pudiéndose apreciar una deformidad en cuello de cisne con progresiva aducción del primer metacarpiano acompañado de una hiperextensión compensatoria de la articulación MCF.

Ortesis para la rizartrosis (1)El diagnóstico temprano de la Rizartrosis sugiere la intervención terapéutica. Los objetivos del tratamiento son disminuir los síntomas, recuperar la función de las articulaciones, mejorar la calidad de vida de la persona y retrasar en lo posible un abordaje quirúrgico. Se realiza un programa de ejercicios como tratamiento conservador  que abarca: educar al paciente con normas de protección articular (adaptación y modificación de tareas en el hogar), tratamiento ortésico (para reposo y descanso articular) y ejercicios para mejorar arcos articulares y fortalecimiento muscular, Importante preservar el primer espacio, realizar los estiramientos de la fascia palmar, flexores, extensores de muñeca y dedos, realizar actividades encaminadas a mejorar la oponencia y la pinza terminolateral. Adicionalmente en la sesiones de Fisioterapia se utilizan medios físicos de contraste para manejo de dolor e inflamación, electroterapia, maniobras manuales longitudinales como la tracción articular para disminuir la presión existente en la base del pulgar, baños con parafina logrando así una sensación de alivio y bienestar local para el paciente.

 

La primera función de una férula de Rizartrosis es la de estabilizar la base del primer metacarpiano, la férula previene la tendencia aductora hacia el interior de la palma de la mano y la subluxación articular.

No se recomienda usar la férula por un tiempo mayor a un mes para así evitar complicaciones como debilidad de la musculatura, atrofia o contractura de los tejidos.

La educación al paciente es una parte fundamental dentro de la rehabilitación para que junto con su cooperación se obtengan mejores resultados.