Inflamación Articular «las artritis se parecen pero no son iguales»

Cuando aparece la inflamación articular y según la localización de ésta se contribuye a distinguir los diferentes tipos de artritis. Es muy importante estar atentos a la duración de la inflamación articular, determinando si ésta aparece y reaparece o si es continua o transitoria. De igual forma, las enfermedades pueden afectar un número variable de articulaciones.

Una de las más comunes es la ARTRITIS REUMATOIDEA:

Esta es una enfermedad que afecta particularmente más a las mujeres que a los hombres. Estos  pacientes sufren con frecuencia múltiples dolencias como fatiga, debilidad general,dolores musculares y otros síntomas poco precisos que pueden preceder a la aparición de la inflamación articular. Posteriormente, se manifiestan los trastornos articulares que típicamente incluyen inflamación  y dolor de múltiples articulaciones, con frecuencia, las articulaciones de los dedos y de las manos son las más afectadas. Al comienzo se presenta rigidez matutina, que va mejorando en el transcurso del día.

Otra de las características de la artritis reumatoidea está dada por la variación de la severidad de los síntomas, pues hay periodos en los cuales el paciente se siente muy bien. y otros en los cuales el dolor y la inflamación florecen causando gran limitación en las actividades diarias.

De cualquier manera, el proceso inflamatorio persiste en mayor o menor grado, haciéndose crónico y conduciendo en la mayoría de los casos a deformidades incapacitantes de las articulaciones.

Las causas del origen de la artritis no se han establecido exactamente, sin embargo se atribuye a un trastorno del sistema autoinmune. En estos casos, los glóbulos blancos y las sustancias producidas normalmente para defender al organismo de gérmenes infecciosos o sustancias extrañas comienzan a atacar los tejidos propios, causando inflamación por incremento en la producción del líquido sinovial o engrosamiento de la membrana sinovial. En fases más avanzadas se produce una proliferación de la membrana sinovial y daño del cartílago articular, y finalmente del hueso. En este tipo de artritis se forma un tejido anormal llamado PANUS que va invadiendo y destruyendo la articulación y por consiguiente limitando la función.

Debido a la cronicidad de la enfermedad, la destrucción de la articulación y el dolor, el paciente termina por dejar de usar las articulaciones afectadas iniciándose un proceso de atrofia de los músculos y tendones que la rodean. El paciente presenta nódulos o nudos que se forman debajo de la piel en los tendones cercanos a las articulaciones.

La enfermedad puede afectar también otros órganos como los pulmones, los vasos sanguíneos y el ojo, entre otros.

Por otro lado, la  OSTEOARTROSIS :

La enfermedad articular degenerativa es consecuencia en parte del proceso normal de envejecimiento, en el cual el uso y el abuso de la articulación a lo largo de la vida se ve reflejado en el deterioro de las estructuras que mantienen el funcionamiento normal de la articulación. Así, esta alteración puede afectar a los hombres después de los 45 años y alas mujeres después de los 55 años. Virtualmente todas las personas mayores de 75 años poseen algún grado de osteoatrosis.

Debido al gran trabajo al cual están sujetas las articulaciones de la cadera y de la rodilla, lugares en los cuales se soporta la mayor parte del peso corporal, estas articulaciones son las más afectadas con mayor frecuencia. Sin embargo, el oficio desarrollado durante la vida, así como el uso excesivo y aun abusivo de algunas articulaciones puede conducir a que un individuo presente una alteración articular. Además del trabajo articular, hay factores genéticos que predisponen a la aparición de la osteoartrosis de manera prematura y no, dentro del contexto normal del envejecimiento.

La artrosis comienza de manera gradual con dolores articulares y con una inflamación mínima. El cartílago, la cápsula articular y los músculos que absorben la mayor parte de la presión ejercida durante el sostenimiento del cuerpo  empiezan a perder agua y otros componentes fundamentales con la edad, paralelamente disminuye la elasticidad y se incrementa la fragilidad de estos tejidos, lo que conduce a que el cartílago se torne duro, áspero y quebradizo.

Contrario a lo que sucede con la artritis, la inflamación en la artrosis es consecuencia de la destrucción de los tejidos y no su causa. En la artrosis los dolores pueden ser provocados o aumentar con los cambios extremos de temperatura, intensificándose tanto con la exposición al frío como al calor excesivo.

En cualquier caso, la Fisioterapia cumple un papel fundamental para el control de síntomas, así que si usted considera necesario una sesión de fisioterapia para encontrar el alivio al dolor no dude en buscar ayuda de un profesional.