Prevención de lesiones Musculoesqueléticas en los profesionales de la música

Las lesiones en los músicos suceden cuando partes de su cuerpo son sobre utilizadas, o estresadas más allá del limite fisiológico. Sobre-uso no sólo implica la cantidad de horas que se emplean tocando el instrumento, adicionalmente se combinan otros factores de uso o exceso de esfuerzo muscular con tensión y mal uso corporal.

Actividades que aumentan el riesgo de sufrir cualquier tipo de lesión:

1. torpeza o postura asimétrica.

2. Mantener por largos periodos de tiempo la contracción del musculo.

3. Realizar movimientos forzados.

4. Realizar movimientos rápidos y repetitivos.

5. Mantener los brazos en elevación de forma continua.

6. Tocar el instrumento con las muñecas en desviación permanente.

7. Mantener un agarre fuerte con el dedo pulgar.

8. No realizar previo calentamiento antes de comenzar a tocar el instrumento.

9. Desacondicionamiento muscular en brazos, antebrazos, hombros, manos y columna.

10. Estrés, tensión física y emocional.

11. Sensación de cansancio y agotamiento físico.

12. Usar una inadecuada técnica al tocar el instrumento.

Una de las causas más importantes de sufrir lesiones al tocar el instrumento es no saber el momento oportuno para parar y descansar. Si el cuerpo descansa cuando comienza a sentirse agotado, se recarga y está dispuesto para reiniciar nuevamente. Cuando los músicos experimentan cansancio en sus manos o brazos, un breve descanso suele ser suficiente para continuar la labor y prevenir el riesgo de lesión.

La invitación que hago a mis pacientes profesionales de la música es a crear hábitos saludables tanto para los ensayos como para el momento de tocar un instrumento en una presentación.

Hacer previo calentamiento ya que estos ejercicios incrementan gradualmente el flujo sanguíneo y preparan las articulaciones, los ligamentos, tendones y músculos para la demanda física.

Realizar estiramientos para descansar los músculos, recuerden que cada estiramiento se realiza sostenido por 30 segundos y se repite 3 veces por cada músculo. Adicionalmente esto garantiza mejorar o preservar la flexibilidad necesaria para mantener una buena condición física.

Tomar descansos regulares también llamadas pausas activas: Es el momento oportuno para cambiar de actividad, relajar las manos, hacer estiramientos y movimientos articulares.

Reposar las manos durante los periodos de descanso: Cuando no es el momento de práctica por favor eviten realizar otro tipo de actividades que puedan incluir un trabajo extra de sobre esfuerzo para las manos y los brazos.

Práctica gradualmente después de un periodo de vacaciones: Cuando la actividad musical ha cesado durante un largo periodo de tiempo es recomendable retomar progresivamente para permitir a los músculos adaptarse al trabajo paulatinamente sin riesgo de fatiga y lesión.

No realizar trabajos extras sin motivo: Utiliza el tiempo trabajando más lento y calmadamente, si un pasaje causa problemas, aísla y trabaja exactamente los movimientos correctos. Periodos cortos de práctica inteligente pueden lograr mucho más que horas fallidas de repeticiones.

Estudia partituras sin el instrumento: Es buena alternativa para dar descanso a las manos y encontrar otras formas de estudiar la melodía.

Con ayuda del docente o de un colega revisar la técnica y la postura corporal

Trabajar el dolor, la inflamación y la sensación de fatiga muscular: Cuando hay sensaciones diferentes en los brazos, antebrazos, muñecas o manos, y las medidas de frió y calor húmedo no son suficientes para generar alivio, busca ayuda de un profesional.

El factor más importante en la prevención de una lesión es una natural y eficiente técnica, para no poner al cuerpo en un innecesario estrés , con el principal objetivo de permitir libertad de movimientos con el menor esfuerzo      posible.