Que convivir con el dolor cervical no sea una opción.

LA CERVICALGIA

Hoy en día el dolor en el cuello es muy común, todos alguna vez lo hemos sentido, algunos con más frecuencia que otros. Sin embargo, si lo vives frecuentemente no debes acostumbrarte a vivir con este dolor, hay soluciones muy fáciles y prácticas. Es necesario aprender a identificar las causas y el origen para así evitar que continúe y lo que es aún peor, que se agudice.
En primer lugar, es importante saber que el dolor cervical, se presenta con mayor frecuencia como respuesta a un exceso de sobrecarga muscular y a una acumulación de pequeñas tensiones o lesiones en esta región, es decir, como consecuencia de adoptar malas posturas, tener mucho estrés en el día a día, realizar ciertos movimientos de forma repetitiva o simplemente no tomar un tiempo para descansar y liberar la tensión.
Las malas posturas son una de las principales causas, debido a que ya sea en el trabajo, en el estudio, al estar de pie o realizando actividades tan cotidianas como hablar por teléfono, o ver televisión se adoptan inconscientemente posturas que perjudican y acumulan tensión en nuestro cuerpo. No obstante, este es un problema que se puede solucionar fácilmente, por un lado, poniendo atención a los implementos de trabajo como las sillas, el computador, el escritorio, para ver si la ubicación o el diseño de estos es lo que está originando en nosotros el adaptar malas posturas, por otro lado debemos volvernos más conscientes de nuestro cuerpo para corregir las malas posturas y, algo sumamente importante, tomar tiempo en medio de la rutina diaria para realizar pausas activas y liberar la tensión acumulada en los músculos por causa de movimientos repetitivos o por mantener una misma postura por un largo periodo de tiempo.


Según el Doctor Josep Pous Barral, médico rehabilitador y traumatólogo de España, la cervicalgia es el dolor que va desde la base del cráneo y llega en ocasiones hasta los hombros con abundantes síntomas rigidez, contracturas, incluso dolor de cabeza o vértigos.
Hay dos tipos de cervicalgia, se habla de cervicalgia aguda cuando el dolor es agudo y repentino, pero si el dolor dura más de tres meses se habla de dolor cervical crónico.
Entre los síntomas más comunes, se ha podido ver que los pacientes generalmente se empiezan a quejar de espasmos en los músculos del cuello y hombros, la cual es una contracción involuntaria, persistente y evidenciable al tacto. Además en muchas ocasiones el dolor se extiende hacia abajo, hacia los hombros o entre las escápulas; en otros casos menos comunes, el dolor puede irradiarse en un brazo, una mano o en la cabeza y causar una cefalea unilateral o bilateral, lo que ocasiona fuertes dolores de cabeza.


A lo largo de nuestra experiencia, en Adriana Navarrete fisioterapia, tratando distintos casos de dolor de cuello o cervicalgia, hemos adoptado procedimientos muy eficientes y eficaces para ayudar al paciente a disminuir su dolor lo antes posible y posteriormente ayudarlo a recuperar la movilidad de esta zona.
Así, en la primera fase, por medio de procedimientos y manejos sedativos como la aplicación de calor y frío, terapia con ultrasonido, masajes y electroterapia, se logra el manejo y disminución del dolor en los pacientes, enseguida se procede a ayudar al paciente a recuperar la movilidad y normalidad con ejercicios guiados, movilizaciones asistidas y finalmente ejercicios de fortalecimiento y planes caseros para evitar que estos malestares se vuelvan a presentar.


Finalmente, es importante recalcar que no debemos acostumbrarnos a convivir con este tipo de molestias y también que la recuperación y la eficacia del tratamiento depende en gran parte del compromiso por parte del paciente para asistir a las terapias y realizar los ejercicios dejados como “planes caseros”, además de su propia concientización para manejar las malas posturas o aquellos factores que están originando el dolor.
Si te interesa saber más sobre este tema no dudes en contactarte con nosotros y en caso de que lo necesites agendar tu cita.

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