Un bonito aprendizaje para dos.

Paciente de 2 años de edad, género masculino, quién sufrió caída desde su propia altura con una botella de vino, causando herida que compromete lado cubital y volar de muñeca izquierda. A la exploración se encuentra:

1. lesión completa de nervio cubital izquierdo.
2. Lesión superficial de nervio mediano
3. Lesión segmentaria de arteria cubital.

El procedimiento realizado por el cirujano de mano es: plastia en Z o en W para tenorrafia de flexores de antebrazo, neurorrafia de nervio cubital y sutura de la arteria cubital.

Después de retirar la inmovilización y los puntos, el paciente es remitido a fisioterapia para rehabilitación integral. Lo cual se convierte en un reto total para el profesional, teniendo en cuenta la corta edad del paciente, las múltiples secuelas de la lesión y él enorme interés de los padres por saber como va a ser el resultado final del trauma.

Como Fisioterapeutas tenemos protocolos establecidos y guías básicas de atención que nos determinan los aspectos más importantes para tener en cuenta a la hora de rehabilitar un paciente con estas características, pero a caso ¿estos protocolos y procedimientos se aplican al pie de la letra con un niño de dos años, a quién sólo le importa jugar y pasarla bien, donde en tan corto tiempo se han establecido adaptaciones en su desempeño social, lúdico y recreativo para que que la mano no entorpezca su funcionamiento y no exista molestia o dolor alguno?

En mi experiencia les quiero contar que la mejor alternativa para que tanto como el paciente como el terapeuta disfruten de cada una de las sesiones,  definitivamente es el juego, propiciar un ambiente de recreación, de armonía, y casi sin que el niño se de cuenta se cumplen los objetivos planteados para mejorar la función y la destreza manual.

Entre las diversas actividades que se realizaron encontramos:

jugar con arena, con granos de arroz, frijol, lenteja tanto para hacer agarres completos como para trabajar la pinza y la desensibilización. Pasar de un recipiente a otro, grano por grano o puñados pequeños progresando a puñados grandes. Realizamos figuras sobre la mesa y amasamos los granos para romperlos.

Se fomentó el gateo en diferentes texturas , hacíamos competencias de desplazamiento, de apoyo en cuadrúpedo, trípode.

Con los diferentes balones de Bobath jugamos sobre el balón, empujar el balón para llevarlo de un lugar a otro, golpear el balón fuerte y repetitivamente como si fuese un tambor.

Sentado frente a la mesa destapamos muchos esferos de colores y hacíamos dibujos para luego volverlos a tapar.

Usamos masa para hacer arepas, buñuelos, salchichas con las huellas marcadas. Así en un instante eramos grandes cocineros y pasábamos a ser super heroes de aventura.

En fin…. El mensaje que quiero dejar a mis pacientes y a mis colegas es que no importa el tiempo o la forma como se realiza cada sesión de fisioterapia, lo que realmente importa es que de cada sesión se obtenga el mayor provecho para  lograr los objetivos deseados. En Fisioterapia no hay recetas específicas, cada paciente es un ser único y diferente. El frío y el calor no mejoran a nadie solo alivian, el frío y el calor cualquiera se lo coloca en casa o en consulta, pero nuestra intervención va más allá de la utilización de medios físicos, así que seamos creativos e innovadores en nuestros tratamientos, claro está sin perder el norte de nuestras acciones.

Adriana M. Navarrete.
Fisioterapeuta especialista en rehabilitación de mano y miembro superior.